Además de los souvenirs y artesanías que se elaboran en Yucatán como las hamacas, hipiles, bordados y guayaberas, el yucateco en su día a día utiliza objetos de uso cotidiano.

– Sabucán –

Es una bolsa yucateca colorida que seguramente hasta la facha usará tu abuela o tu mamá cuando se dirige al mercado a comprar frutas y verduras. Son bastante resistentes, es una especie de morral que, a pesar de su inmensa presencia en el Estado, no es de origen maya, sino del taíno “sibucan” que era una talega elaborada de corteza de árboles blandos que se usaban para exprimir la yuca para posteriormente colgarla de una cuña atada al extremo inferior para la elaboración de pan de casabe que era la base alimenticia originaria de las Antillas. Cuando los españoles se establecieron en Yucatán, se referían a las bolsas y morrales de henequén como un artefacto que servía para exprimir la yuca por haber estado en las Antillas y por la similitud de la talega, con el paso del tiempo la vocal “i” se sustituyó por la “a” y el resultado fue “sabucán”.

– Soskil –

El “sosquil” o “soskil” es una fibra natural que se obtiene de las pencas del henequén a través de un proceso de desfibración que permite extraer de la planta su contenido celulósico en forma de finos filamentos para elaborar cordeles, sogas, tejidos y el soskil. Los ancestros le decían al oro verde “ki” porque en maya es henequén. Nuestros ancestros en vez de usar las esponjas de baño, las sustituyan con los estropajos de sosquil para bañarse y remover la mugre por que según ellos eliminaban toda la suciedad.

– Horqueta –

Los yucatecos al tender la ropa lo hacen en una soga y la alzan con la ayuda de una madera grande en forma de “Y” que se llama horqueta. Si se observa con detenimiento, tiene cierta similitud con una resortera, pero a escala. Inclusive, este objeto obtenido de la madera de guayabón, se usa hasta en la construcción de tinglados y para bajar frutas de los árboles.

– Jícara –

La palabra jícara es proveniente del náhuatl “xicalli”, cuyo significado es vaso hecho de la corteza del fruto de la güira o jícaro (crescentia crújete). En Yucatán es utilizada como vasija o recipiente para poner comida, dulces de papaya o bebidas como el pozole con coco y sirve de tortillero por que resguardan el calor de las tortillas. Se suelen ver más a las jícaras en las fechas de Hanal Pixán en los altares recordando a los fieles difunto. Aunque su origen es náhuatl, la jícara en maya se le dice “luuch” o “leek”.

El proceso de fabricación de las jícaras conlleva de paciencia y tiempo. Se corta el fruto del jícaro por la mitad para hacer 2 jícaras, se extrae el interior para dejar la parte rígida. Luego se hierve en agua y cal, se escurre y se limpia el interior para que quede liso, se deja expuesta al sol y se seca en un par de días y en este lapso es cuando cambia su color de verde a café. Es considerado un artefacto azteca, sin embargo, está presente en el estado de Tabasco, por supuesto en Yucatán, en otros estados del sureste mexicano y en Centroamérica.

– Batea –

Las abuelitas lavaban antes la ropa en las bateas, un lavadero yucateco. Para tener una batea, se sitúa encima de 2 columnas de bloques. Son bastante duraderas por estar fabricadas de cemento blanco, gris, y en acabado de granito.

– Huacal –

Del maya “wakáal”, son cajas de madera con varas entrecruzadas y tablas delgadas que se usan para transportar frutas y verduras. El huacal está tan presente en esta región que hasta se dice el dicho de “se está saliendo del huacal” cuando un niño está de rebelde.