Además de la importancia de los sobadores en las comunidades mayas, las parteras (“x aalans” o “x ilaj k´oja´an” en maya) cumplen con una extraordinaria labor a las mujeres embarazadas que deciden que estas profesionales de la medicina maya les brinden cuidados durante su embarazo en vez de acudir a un centro médico.

Foto: Mediateca INAH

Esta profesión ancestral se ha transmitido de generación en generación con el propósito de que acompañen a las futuras madres cuando llegue el momento de dar a la luz y sean las encargadas de recibir al bebé.

Foto: Mediateca INAH

Durante el estado de gestación de las mujeres, las parteras les soban sus panzas para verificar el estado de salud de su criatura y su posición en la que está. Al igual que los hueseros, realizan masajes en la espalda y pies, a diferencia de que ellas igual masajean otras partes del cuerpo de la mujer como el vientre para aliviar sus dolores.

Foto: Mediateca INAH

Gracias a sus conocimientos y habilidades con las manos, ayudan a que los nacimientos sean de manera natural y no por vía cesárea al acomodarlos a través de técnicas milenarias y de sobadas.

Foto: Nacho López

En la actualidad, son muy contadas las parteras mayas que siguen en activo, tal como es el caso de doña Bacila Tzek Uc, partera maya de Yaxhachén (localidad de Oxkutzcab) cuya historia puedes conocer en el documental “Jats´uts Meyah” dirigido por Amanda Strickland.

Foto: Captura del documental “Jats´uts Meyah”

Sin duda, el papel que tienen las parteras mayas es súper importante para las mujeres embarazadas de los poblados al encomendarse con ellas y confiar en su trabajo.

Foto: Captura del documental “Jats´uts Meyah”