En temporada de temperaturas altas en Mérida, buscamos alternativas para refrescarnos y mitigar el calor yendo a las playas y cenotes. No sólo existen estas opciones, no hay necesidad de salir de la ciudad para refrescarte… ¡Bébete un vaso de pozole con coco!

Conocido en algunas regiones como “pozol”, es una bebida ancestral maya que data desde la época de nuestros ancestros, la base de su alimentación era el maíz. A pesar de que han pasados muchos siglos, el pozole con coco es de los favoritos de los yucatecos y enamora el paladar de los turistas nacionales y extranjeros cuando lo prueban por primera vez.

Mayormente era consumido por los hombres que trabajaban en sus milpas, porque los refrescaban al ponerle hielo, a la par que les calmaba el hambre por ser elaborado de masa. Era el alimento y bebida de los campesinos, además de que comían los tradicionales frijolitos con chiltomate y tortillas. Su sabor es natural y agradable, en las zonas de Tabasco, Chiapas y Veracruz tiene diferentes variantes como el cacao, siendo uno de sus ingredientes. Su preparación es similar a la del nixtamal (proceso que se realiza para cocer el maíz con agua y cal viva para obtener el nixtamal para ser posteriormente molido y tener la masa para preparar las tortillas), se calienta el maíz hasta que los granos “exploten”, luego se le agrega un poco de cal, se lava y muele al igual que la masa para las tortillas. Cuando se tiene la masa, en un recipiente con agua se deshace con las manos para tener una especie de atole.

En la ciudad y en los municipios de Yucatán, hasta la fecha hay personas trabajadoras que disfrutan de esta bebida al comprársela a los pozoleros. A algunas personas se les da una bolsita de sal para darle un sabor diferente, aunque normalmente se le agrega azúcar o un chorrito de miel, incluso hay quienes lo prefieren disfrutarlo con un chile habanero. Se suelen vender en vasitos con mucho hielo y popote, o hasta en vasos de un litro.

¿Cómo te gusta beber el pozole con coco?