¿En alguna ocasión tus padres o abuelas te hablaron sobre los aluxes? Lo más probable es que sí, pero, ¿conoces los orígenes de estos seres?

Un alux es un equivalente de un elfo o duende germánico que se dedica a hacer de las suyas. Tienen presencia en la península de Yucatán y en determinados puntos de Guatemala y Belice. Se tiene la creencia que los aluxes son pequeños, con una estatura que se asemeja a la altura de las rodillas de una persona normal, además de que tienen apariencia de personitas portando trajes típicos mayas. La tradición afirma que estos seres tienen la capacidad de volverse invisibles y de poder comunicarse o espantar a los humanos. Están asociados a la naturaleza, grutas y selvas.

Por su papel mitológico y descripción, por ejemplo, las artimañas que ellos juegan, son similares a otras entidades míticas de otras culturas como los chaneques totonacas y los leprechaun célticos. Los habitantes de los municipios del estado yucateco comentan que los aluxes viven en las grutas y cenotes.

  •  ¿Cuál es su origen?

Se cree que los brujos y sabios mayas realizaban figuras de aluxes semejantes a los dioses mayas, utilizando barro virgen extraído de alguna cueva en la que no hubiera entrado alguna mujer. Como se hacían bajo encargo, otro de los ingredientes indispensables para la creación de estos seres fantásticos, eran 9 gotas de sangre extraídas del torrente de quien iba a ser su dueño para formar una alianza sólida entre el humano y la criatura. Cuando la figura de barro estaba lista, se le entregaba al dueño y lo colocaba en un altar debajo de un árbol dejándole ofrendas con comida y agua. Si desaparecía el muñeco en la noche, era porque había cobrado vida.

Los aluxes eran creados para que fueran los guardianes de las milpas, los animales y de la selva. Otras de las labores de estos seres eran de proteger el inframundo maya, el Xibalbá.

Antes de entrar al bosque o santuario, se pide permiso a estos duendes, si no se hace, éstos provocarían accidentes, enfermedades y desastres naturales porque se asociaban a los rayos, truenos, huracanes, etc.

  • La relación de los campesinos y los aluxes

Los mayas contemporáneos creen que los campesinos convocan a los aluxes cuando construyen en su propiedad una especie de altar en una casita que se llama “kahtal alux” (la casa del alux) en sus milpas. Durante 7 años, loa aluxes ayudan en las cosechas, el maíz crece, invocan a la lluvia y vigilan los campos para espantar a los animales de rapiña o a los ladrones mediante un silbido. Cuando se cumple el periodo, el granjero cierra las puertas y ventanas de la chozita para sellar al alux adentro. Si no se realiza esto, se pierde el control sobre el alux y comenzará a comportarse agresivamente contra las personas.

Hay relatos los cuales mencionan que los aluxes ocasionalmente les piden ofrendas a los viajeros, si se niegan, el alux causará estragos y propagará enfermedades, no obstante, si sus condiciones son aceptadas, el alux protegerá a la persona de ladrones y le traerá buena suerte. La creencia asegura que no es buena idea llamarlos en voz alta, ya que se podría atraer a un alux malhumorado.

Algunos historiadores piensas que estas tradiciones son similares a las del folclore británico y que pudieron haber surgido de la interacción de los piratas del siglo XVI (ingleses que creían en las hadas, en especial los que pertenecían a la clase socioeconómica baja) con los mayas del caribe. Un claro ejemplo del intercambio cultural es con la palabra del inglés “Shark” (tiburón en español) que se deriva del maya “xoc”, datando cuando John Hawkins dirigió una expedición al Caribe en 1568. Si se considera que las alusiones a estos seres se antaña a cientos de años antes de que llegarán los piratas, evidentemente esta “teoría” pierde fuerza.

  • Vigencia de los aluxes

La creencia de estos duendes sigue vigente en la península de Yucatán, en especial entre los habitantes mayahablantes quien aún tiene devoción por los antiguos rituales prehispánicos. Los campesinos que trabajan en el monte y en milpas realizando labores de agricultura, mencionan la existencia de los aluxes basándose de los ruidos que escuchan o de las huellas que aparecen en los caminos por donde transitan.