Yucatán cuenta con un sinfín de sitios mágicos donde podemos pasar momentos fantásticos en compañía de nuestra familia y amigos. Por mencionar solo algunos de los atractivos turísticos de la tierra del Mayab son Izamal y Valladolid, ambos municipios cuentan con la distinción de ser “Pueblos Mágicos” gracias a su riqueza cultural, sus construcciones considerados patrimonios históricos y su exquisita gastronomía que deleitará a los paladares más exigentes.

Sisal, Yucatán

Los yucatecos estamos de manteles largos y no es para menos… ¡Sisal y Maní se unieron al listado de Pueblos Mágicos de Yucatán! Los titulares estatales, alcaldes y miembros de la familia turística nacional y la Secretaría de Turismo del Gobierno de México, anunciaron que dichos poblados ahora son Pueblos mágicos.

Maní, Yucatán

Sisal es una playa ubicada en el poblado de Hunucmá. Es un puerto dedicado a la pesca, actividad que es considerado el motor de esta población al ofrecer riquísimos mariscos en los restaurantes que enamorarán las papilas gustativas de sus visitantes. Durante la época colonial, este puerto recibía mercancía que se distribuía en el resto del Estado, por ello se construyeron el fuerte y el faro que actualmente son uno de sus principales atractivos, sin olvidar mencionar el muelle donde puedes dar una caminata y sentir la brisa del mar en el rostro. Sisal fue testigo de la llegada de la esposa del Emperador Maximiliano el 22 de noviembre de 1865, la Emperatriz Carlota, quien saludó a los lugareños y recorrió Mérida y Yucatán por más de una semana. Si eres amante de la naturaleza y del ecoturismo, disfrutarás de los paseos guiados en kayak por las reservas naturales y en los manglares donde podrás apreciar a las aves en su hábitat natural.

“El lugar donde todo pasó” o como lo conocemos en la actualidad, Maní, es un destino gastronómico, histórico y cultural. Pertenece a la “Ruta de los Conventos” porque se encuentra el “Convento de San Miguel de Arcángel”, edificación religiosa fundada en 1549 por el arquitecto y fraile Fray Juan de Mérida, quien a su vez se encargó del diseño de los Conventos de San Antonio de Padua y San Bernardino de Siena, ubicadas en Izamal y Valladolid, respectivamente. En Maní te deleitarás del emblemático poc chuc acompañado de tortillas hechas a mano, cebolla morada y aguas frescas. Además, sus artesanos y artesanas locales se dedican a la confección y elaboración de hermosas blusas, huipiles y ternos que querrás adquirir con tan solo ver sus adornos coloridos.

¡Muchas felicidades Sisal y Maní!