En la cultura maya existió una especie de sauna o baño de vapor maya conocido como “tuj”. Generalmente, esta zona de la casa se construía con barro y se ubicaba detrás de ésta. En este lugar los mayas se aseaban y purificaban su alma con fines terapéuticos. El darse duchas de vapor se extendió territorio guatemalteco y parte del yucateco por su cercanía. Los mayas creían que al darse baños podían curar sus enfermedades.

Los baños de vapor no solo tenían presencia en las comunidades mayas, sino que de igual manera se desarrollaron en otros lugares, pero con ciertas diferencias. Por ejemplo, los romanos acudían a los baños termales públicos. Se cree que al darse un baño de vapor el cuerpo se relajaba y si se estaba enfermo, podía curar cualquier enfermedad. Regresando a los mayas, la principal función del tuj era en los ritos religiosos. Cuando un bebé estaba por cumplir 9 días de nacimiento, colocaban al pequeño en un tuj con 9 velas y se quemaba el incienso conocido como “pom” como muestra de agradecimiento.

En las tribus mesoamericanas se practicaba el baño de vapor bajo el nombre de “temazcal”, tenían su debida importancia en la vida religiosa y social de las personas. Proveniente del náhuatl, el “temazcalli” se deriva de las palabras “tema” (vapor) y “calli” (casa). En el dialecto maya, además de tuj (que proviene del quiché) se le conocía con otros nombres como “chu” en kanhobalán; “pus” en tzeltal; y “chuj” en mam. Por su parte, los tarascos le decían “huriguequa”, en la zona de Tajín era “xiaca” y los totonacos lo llamaban “saq”.

De acuerdo con el franciscano, misionero y escritor de varios libros en náhuatl, Bernardino Sahagún, mencionó que los indígenas usaban “en esta tierra los baños para muchas cosas, y para que aproveche a los enfermos hacen calentar muy bien el abaño con buena leña que no haga humo, aprovecha primeramente a los convalecientes de algunas enfermedades para que más presto acaben de sanar, aprovechan también las preñadas que están cerca del parto: ahí las parteras les hacen cierto beneficios, también aprovechan para recién paridas para que sanen y para purificar la leche, todos los enfermos reciben beneficios de este baño, especialmente aquellos que tienen los nervios encogidos y también los que se purgan luego de purgados; también para los que caen de su pie, o de alto, o fueron apaleados o maltratados y se les encogieron los nervios, además de los sarnosos y bubosos, allí los lavan y después de lavarlos ponen medicinas conforme aquellas enfermedades; para esto es menester de que el baño esté muy caliente”.

Baño de vapor en Chichén Itzá

En una gran mayoría de los asentamientos arqueológicos se han hallado temazcales y cercanos a la canche donde se jugaba el juego de pelota. La construcción de estos saunas tenía cierta similitud con los templos y palacios por sus proporciones. En el caso de Yucatán, Chichén Itzá cuenta con su propio baño de vapor. En un principio, el baño de vapor estaba destinado para fines medicinales, higiénicos y para purificar a los que iban a ser sacrificados. En el baño se purificaba a las personas y posteriormente eran arrojados al Cenote Sagrado.

A unos metros del Mercado, se localiza un edificio rectangular cuya función era la de ser un baño de vapor. Este baño aún conserva parte de su techo plano, así como los restos de cuatro columnas en su pórtico y unas bancas de piedra adosadas a la fachada y una estrecha abertura da acceso al interior con bancas de piedra, en la que los usuarios podían sentarse, probablemente ésta era la sala de espera. Al fondo hay un horno donde se calentaban las piedras, sobre las cuales se echaba agua fría para producir vapor. El baño de vapor contaba con una cañería de desagüe y con aberturas, en la parte superior de los muros, por donde se desalojaba el vapor y el humo. El baño de vapor constaba de una amplia estancia en cuyo centro se erguía una “estufa” de piedra que producía vapor. La temperatura re regulaba mediante dos compuertas situadas en las paredes exteriores.

Si has ido a Chichén Itzá o está en tus planes, no te olvides de dirigirte y ver el baño donde los mayas se aseaban y purificaban.