El talentoso artista y diseñador yucateco, Víctor Esquivel, nos abrió amablemente las puertas de su estudio ubicado en Conkal donde tuvimos la oportunidad de hablar con él sobre su trayectoria, sus inicios en el mundo del arte pictórico y cerámico, entre otros temas. 

Desde pequeño comenzó a pintar al imitar obras del arte mexicano que encontraba al hojear libros. Su madre al ver su interés en esta actividad, lo llevó al Museo de Arte Contemporáneo de Yucatán (MACAY) para que tomara cursos de verano en este espacio cultural. 

 “Cuando tenía 12 años, quedé en segundo lugar en un concurso de diseño de estampilla postal navideña, eso me motivó a explorar a lo que hoy es mi vocación”, comentó.  

En cuanto a la cerámica, al tener amigos de la familia que se dedicaban a trabajar con barro le permitió desarrollar sus habilidades a muy temprana edad. 

“Crecí rodeado de telas, tapices y pinturas por el oficio de mi padre, así que sin duda eso determinó mi relación con el color, las texturas y la estética. El haber crecido entre Mérida y Campeche ha marcado sin duda mi imaginería. Por este motivo, siempre opté por un perfil multidisciplinario, graduándome en Diseño con Especialidad en Mobiliario y después estudié un Master en Investigación de Tendencias en Barcelona y Dibujo y Anatomía en Santiago de Chile”, expresó.

Él no podría definir su estilo artístico en su trabajo, ya que tiene más de 15 años pintando como oficio. En su opinión, en sus inicios contempla a su obra más decorativa y figurativa, era mucho más colorida y se veían demasiados rostros y cuerpos. Posteriormente, la arquitectura empezó a influirlo mucho más en su quehacer. Hoy en día, considera que su obra es más abstracta y está ligada a una búsqueda en sus orígenes en lo maya, en lo mestizo y en la memoria. 

Para Víctor, el arte es su vocación y su manera de entender al mundo y también de abstraerlo, es la forma en que procesa sus vivencias y materializa sus experiencias. 

El pintor ha sido influenciado por movimientos artísticos e históricos en vez de artistas, pues la poesía y la arquitectura influyen más en su obra que la plástica. Sin embargo, no niega que al principio estaba obsesionado con el arte religioso, pero igual con los movimientos vanguardistas, el muralismo mexicano y actualmente con el arte mesoamericano. 

Para aquellos que quieran apreciar sus cuadros y trabajos cerámicos pueden visitar su estudio en el centro de Conkal con previa cita, o pueden echarles un vistazo en sus redes sociales. Durante este verano se podrá ver algunas de sus obras en la Exposición Colectiva en la Galería Lux Perpetua. Víctor espera cerrar con broche de oro el año con una pequeña muestra en la Ciudad de México. 

A lo largo de su exitosa carrera, ha expuesto sus pinturas y vasijas en Mérida, Campeche, Jalisco, CDMX, además de España y China, por mencionar algunos países. Asimismo, ha impartido seminarios, diplomados, talleres, conferencias y conservatorios a nivel nacional e internacional que le han permitido recibir importantes reconocimientos.

El mensaje que busca transmitir a los espectadores a través de sus obras son sus inquietudes más personales que sin duda a veces coinciden con más personas. En la actualidad, nos dijo que se está haciendo preguntas mediante sus obras acerca del origen como yucateco e igualmente con la relación con el territorio que habitamos. 

Por último, recomienda a las personas que apenas están iniciando en el mundo de la pintura y las artes plásticas que, como artistas, tienen responsabilidades y la principal es ser fieles testigos de nuestra época y generar cuestionamientos, ser honestos, empáticos y sensibles.