Durante el tiempo de la producción del henequén se comenzaron a construir varias casonas como las que están en Paseo de Montejo. Algunas resguardan terroríficos sucesos que no tienen explicación lógica ante cosas extrañas que suceden.

– Casa Vales –

De acuerdo con el libro “The Ghosts of Mérida” de Louis E.V. Nevaer, en esta casona que hoy funciona como banco está el fantasma de una mujer que vivió allí. La casa vales se encuentra en la avenida Paseo de Montejo, nombre que recibió por Agustín Vouchers, aunque él no la residió. Fernando Rendón construyó la casa en 1905 y la terminó en 1908, hasta que en 1914 el Sr. Vales la adquirió y con el tiempo se la heredó a su hijo, Carlos Vales, como regalo de boda cuando contrajo nupcias con Rosa María Cámara. La pareja recién casada se mudó en la mansión, procrearon 3 hijos, sin embargo, 2 fallecieron en la niñez, Oswaldo y Carlos, el único que sobrevivió fue Miguel Ángel quien llegó a la edad adulta.

Se dice que doña Rosa quedó trastornada por la pérdida de uno de sus vástagos en una etapa temprana, no quería que el cuerpo fuera enterrado en el mausoleo de la familia Vales, sino en los jardines y que se construyera un santuario en su memoria. En aquellos entonces se tenía la costumbre de enterrar a los hijos en los terrenos del predio con previa autorización de las autoridades municipales. Todas las mañanas visitaba la tumba para rezar y colocar flores. Como todo ciclo de la vida, Carlos y Rosa fallecieron, el hijo sobreviviente nunca pudo conocer a sus hermanos por obvias razones. En los años 90´s la propiedad se vendió a una institución financiera, restaurándola en su totalidad. Las oficinas se conectan a la mansión mediante un atrio de cristal, lo jardines se volvieron en un estacionamiento para los empleados y clientes. Se edificaron otros edificios para las operaciones de la empresa bancaria, uno destinada para los guardias de seguridad y otra para los cajeros automáticos. Durante las labores constructivas se descubrió la cripta, se les informó a los familiares de los difuntos esposos.

Al dar aviso, los trámites de hicieron rápidamente para trasladar los restos al mausoleo de la familia. No se realizó ninguna ceremonia religiosa para pedir permiso del traslado, el no respetar la memoria del difunto probablemente desató una serie de sucesos en este lugar. Los trabajadores del banco afirman escuchar en las tardes y noches la voz de una mujer preguntando: “¿Dónde está mi niño?, ¿a dónde se han llevado a mi niño?”.

Comentan que las apariciones son más frecuentes a finales de octubre y principios de noviembre. Aseguran ver la silueta de una mujer en las ventanas del segundo piso. Las apariciones y sollozos son más intensos durante el día de muertos. Tal vez por sensibilidad ante la pena de una mamá, son más mujeres que hombres quienes reportan escuchar una voz suplicante y tener la sensación de que una presencia los ve. Las empleadas que laboran hasta tarde han sentido que les toquen sus hombros en el estacionamiento, cuando voltean a ver quién fue, no hay nadie.

– Casa El Pinar –  

Esta casona acapara la atención y las miradas de los transeúntes cuando pasan frente a ella. Se ubica en la calle 60 entre la avenida colón, de estilo renacentista francés, se construyó en 1915 en pleno auge del henequén en la península. Ha tenido varios dueños, le perteneció a Humberto Peón, luego la compró Alberto Bulnes Guedea, la reformó para venderla a José Trinidad Molina Castellanos. Los años no le han cobrado factura a el pinar, sigue intacta en su arquitectura.

La historia detrás de esta vivienda es meramente leyenda, por un tiempo estuvo abandonada y emanaba vibras extrañas a quien pasaba por el rumbo del inmueble. Con base a un reportaje del periodista nacido en Progreso, Rubén Frías Bobadilla (Q.E.P.D.) para “Novedades Yucatán” en 1983, se cuenta que residió un matrimonio portugués que no tuvieron hijos. La esposa sufrió una mordedura de un murciélago, contagiándose de rabia (hidrofobia) y como no existía cura en esos entonces, el esposo decidió encerrarla en una de las habitaciones del segundo piso donde falleció por la enfermedad que había contraído. Tras lo sucedido, se comenta que el viudo regresó a su natal Portugal, abandonando la mansión y permaneciendo así por muchos años.

– Casa de la cristiandad –

Localizada en Valladolid, Yucatán, funciona como un punto de reunión para actividades católicas, aunque su historia está llena de terror. Según con varias notas periodísticas en plataformas web, hace 4 décadas, este sitio fue un lugar para saciar los bajos instintos y carnales, además de los excesos que se consumían ahí. Los pobladores conservadores decían que era “la casa del demonio” por tener conocimiento de lo que pasaba en esta casa. Se cometieron 3 crímenes, el primero fue durante una pelea entre parroquianos, falleciendo uno a causa de un disparo; otro fue cuando una mujer en defensa propia apuñaló en el vientre a una persona, y el tercero un hombre falleció en un cuarto de la casa. Por año de estar abandonada, los altos mandos del municipio decidieron donarla a la iglesia, sin embargo, se empezaron a presentar sucesos extraños y paranormales.

La edificación se encuentra en los límites de Valladolid, habitantes han declarado a medios que en los cuartos espantan con más frecuencia, asegurando que el sitio está embrujado al ver sombras de una mujer merodeando en los alrededores.