A lo largo de la emblemática Avenida Paseo de Montejo se encuentran diversas casonas históricas que se edificaron gracias a la derrama económica que dejó la producción y exportación del henequén a los diferentes rincones del mundo. Por mencionar algunas de las diversas construcciones edificadas está la Quinta Montes Molina que actualmente se renta para eventos sociales bajo reservación y cuenta con un museo, la cual se ubica sobre la avenida antes mencionada y entre los cruzamientos de la calle 35 y la avenida Pérez Ponce.

La residencia fue mandada a construirse por órdenes Don Aurelio Portuondo y Barceló, un hombre adinerado y próspero oriundo de la Habana, Cuba, quien vivió por muchos años en Yucatán antes de que regresara a su tierra natal.

Olegario Molina Solís con su hija María derecha y con familiares. Créditos: Sitio QMM

Se comenta que Don Aurelio arribó a la capital yucateca por trabajo. Estando en la ciudad, conoció a Doña Josefa de Regil Casares, una mujer perteneciente a una prestigiada familia con quien se casó, por lo que se quedó a vivir en territorio yucateco. Con la ayuda de sus amistades, formó la Sociedad Regil Portundo y Compañía que compró y salvó al Teatro Peón Contreras, ya que sus anteriores dueños habían quebrado.

Aprovechando al equipo de arquitectos que estaban trabajando en la edificación del recinto teatral, estos mismos diseñaron y construyeron la Quinta Montes Molina en 1906 en el terreno que su suegro le regaló. Originalmente, a la casa se le nombró “Villa Beatriz” en homenaje de su hija que lamentablemente falleció cuando era una niña.

Debido a la complicada situación política que atravesaba México por la Revolución, don Aurelio decidió regresar a su país de origen junto con toda su familia. Entonces, la propiedad pasó a manos del Señor Avelino Montes Linaje, un magnate hombre de negocios originario de Santander, España, quien desde su etapa de adolescencia llegó a México al no querer estudiar, por lo que sus padres lo mandaron a Yucatán con la ayuda de un conocido de la familia que se dedicaba al comercio quien le consiguió un empleo.

Primero comenzó como mandadero en una tienda, pero su visión para los negocios a pesar de su corta edad, le permitió adentrarse como intermediario en el negocio henequenero que estaba floreciendo en Yucatán. Tuvo la oportunidad de trabajar con Don Olegario Molina Solís en su primer período como Gobernador de Yucatán de 1902 a 1906.

Al estar en constante contacto con los allegados de su jefe, contrajo nupcias con María Molina Figueroa, hija del polito, con quien procreó 7 hijos: Olegario, Alberto, Obdulia, Fernando, Josefina, Carmen y Avelino.

Respetando el estilo arquitectónico ecléctico con tendencia neoclásica del predio, solamente amplió las terrazas y alcobas. Entre sus características arquitectónicas con influencia francesa de aquella época, en sus muros perfectamente trazados aprecia el “almohadillo”. Por su parte, la implementación de balaustradas y la herrería como elemento decorativo la protegen. Resalta la utilización de pebeteros en las escaleras y los ojos de buey en la torre.

Cuando murió don Aurelio en 1956, su hija Josefina heredó la casona y para preservar el recuerdo de sus padres, hizo lo propio al no realizarle remodelaciones. Los baños y recámaras elegantes que evocan al gusto de Europa, dejan entrever la influencia de aquellos años. En el sótano se ubican la cocina, lavadero, bodegas, una antigua cava y los cuartos de servicio.

Con el propósito de compartir este patrimonio, los nietos y bisnietos decidieron abrir las puertas de la Quinta Montes Molina en febrero de 2003 al público al habilitarla como museo que conserva el mobiliario y los objetos europeos originales como vajillas, esculturas, entre otros, que fueron traídos a la capital yucateca a inicios del siglo XX, sin olvidar mencionar sus pisos de mármol de Carrara, los candiles de cristal de Baccarat y de Murano.

Se puede realizar recorridos guiados con previa cita en español e inglés. Asimismo, se renta para realizar eventos públicos y privados.

Fuentes: La Quinta Montes Molina, Mérida de Yucatán y “Paseo Critica por los Muesos de Yucatán” por Giovanna Jaspersen García (Enciclopedia Yucatanense Tomo 4, actualización 2018).