Una gran parte de la población de los mayas se dedicaban al comercio, actividad económica que les permitía obtener su sustento y ser de vital importancia en la economía de la cultura maya, al comercializar o realizar trueques de diversos productos a distintos territorios.

El comercio en la cultura maya fue importante para el crecimiento de los mayas, ésta actividad económica les permitía conseguir su sustento al vender o intercambiar sus productos con otros mercaderes dedicados al trueque. Los poblados lograron desarrollar inmensos mercados en el período clásico. Cuando se restablecieron las clases sociales a finales de la época postclásica, ya no se renovaron de nueva cuenta los “tianguis”.

  • La comercialización y distribución de productos

Los mercantes realizaban viajes prolongados y agotadores con la finalidad de surtir a homólogos pequeños, ya que ellos se encargaban de distribuir de vivienda en vivienda los artículos que ofrecían como el jade, obsidiana, plumas de Quetzal, pescados, conchas, algodón, sal, cacao y pedernal, provenientes de las regiones de Guatemala, Honduras, Tabasco (México) y de la región Puuc (Yucatán). Los nobles apreciaban el arte y ésta se convirtió en deseo de la clase social por ser finísimas. Los comerciantes al venderlas, ganaban reputación dentro de la nobleza maya y a veces, eran contratados para ser los espías y vigilar a los reyes y líderes.

  • La agricultura

El cultivo de las tierras era otra de las actividades importantes de los mayas. Las técnicas que implementaban en la agricultura les permitían adquirir parte de sus recursos y de su alimentación. Por el tipo de suelo y clima, dependiendo de la temporada, adaptaban y adecuaban su manera de trabajar en la tierra y con sus cultivos, principal reto al que se enfrentaron, pero no fue impedimento para su progreso. Los Ahau, denominación que se les asignaba a los gobernantes, brindaban tierras a sus súbditos con base en su estatus social, dividendo el trabajo de los terrenos cultivables a una familia para su subsistencia, y así pagar tributo y hacer comercio. La tierra le pertenecía al ahau, podía tomar la decisión de usarla como quisiera al ser de su propiedad personal y no ser parte de la ciudad que gobernaba.

  • Los medios de transporte

La forma de transportar la mercancía era a través de carreteras y mar. En el caso del primero, las poblaciones se conectaban entre sí por medio de “caminos blancos”, sacbés, sacbejo´ob o sacbeoob, sendas rectas elevadas con estuco blanco y cal, que fueron construidas por los mayas en la época prehispánica. Para la construcción de esas vías, removían la maleza y con ayuda de grandes moles de piedras, aplanaban la tierra que luego cubrían con arena calcárea para que el resto de la hierba no fuera obstáculo en el camino. El sacbé más conocido es del yacimiento arqueológico de Kabáh, ubicado en la zona Puuc, el cual inicia con un arco y se conecta con Cobá y Yaxuná (Yaxunah), midiendo 100 kilómetros. Los mayas conocían la rueda, de hecho, la usaron para elaborar juguetes artesanales y en ellas representaban a animales cuadrúpedos con una rueda en cada pata, sin embargo, no se utilizó para llevar los productos. Los mayas cargaban las cosas, ya que no había animales de tiro y “carros”.

El transporte marítimo fue importante, ayudó al desarrollo comercial y potenció la economía. El comercio por esta vía ya se llevaba a cabo desde el período Preclásico Tardío. Los primeros barcos mayas navegaron por las costas de la Península de Yucatán, y por los ríos de Chiapas, Tabasco, Honduras y Guatemala. Se cree que los embarques se transportaban de 20 a 40 personas con sus artículos. Las primeras lanchas estaban diseñadas para navegar en agua dulce y con el paso del tiempo, sufrieron un cambio debido al mar. La principal distinción de las canoas fue la introducción de las popas y las proas, significando un avance técnico en aquellos entonces en las embarcaciones tipo monóxilos al ser fabricadas de un solo tronco, haciendo que fuesen estables y fáciles de manejar.

  • Las monedas que utilizaban los mayas en los trueques  

Los mayas al efectuar la actividad del trueque o comercio, en un principio el acuerdo era apalabrado, no existían las monedas como tal se conocen actualmente, pero con el paso del tiempo se integró la moneda al usarse el cacao. En el continente americano prehispánico, el cacao era un producto precioso y raro, por estas características se empezó a emplear como moneda en el intercambio de mercancía. Por ejemplo, para comprar un conejo se le daba al comerciante 10 semillas, y el precio para comprar un esclavo era de 100. Además de la moneda de cacao, existían otros tipos de monedas: la de cobre en forma de cuchillo hacha y la obsidiana (roca de volcán). El cacao como moneda todavía tuvo vigencia luego de la conquista a cargo de los españoles. Los habitantes lograron falsificar las monedas de cacao mediante una técnica de rellenado en la cáscara con barro, logrando darles un aspecto parecido a las monedas.

  • El Mercado de Chichén Itzá

Ubicado en la zona arqueológica y séptima maravilla del mundo, esta plataforma mide 80 metros de largo por 15 de ancho, se llamó “El Mercado” por sus amplios espacios interiores, que consiste en un amplio porche con 25 columnas, posee una acústica muy peculiar (una sola palabra pronunciada en cualquiera de sus rincones, puede escucharse fácilmente en toda el área). Cabe la probabilidad que el mercado era un centro administrativo de la ciudad, oficinas donde los funcionarios trataban los asuntos diarios relacionados con el funcionamiento y el abastecimiento de una gran urbe.

Tiene una escalinata central con alfardas y una hilera de pilares redondos alternados con pilastras. Estos soportes sostenían un techo de bóveda, el más ancho de esta ciudad maya. Una puerta central conduce a un patio interior cuadrado de 17 mts. por lado, al cual circundan las columnas más altas de la zona. Cuando llovía, el agua proveniente del techo se drenaba mediante un canal de piedra labrada. No se ha comprobado en realidad, que el llamado Mercado fuese un espacio para comerciantes, no obstante, por su aspecto da a entender que fue un lugar donde se comerciaban alimentos y objetos, entre otros.

El trueque y comercio para los mayas les era redituable, importantísima en la civilización y en especial por la atención de las familias de los nobles.