El primer mes del año se celebra un aniversario más de la capital yucateca, ya que un 6 de enero de 1542 Francisco de Montejo “El Mozo” fundó Mérida. En este 2022, la ciudad cumple 480 años de existencia. Hoy en día exploramos sus atractivos turísticos, apreciamos sus pintorescos edificios coloniales y disfrutamos de los eventos de la “Semana Meridana”. Sin embargo, ¿Sabes cuál es el significado de la palabra “Mérida”?

Antes de que celebres a tu manera un aniversario más, retrocedamos al pasado colonial y conozcamos su origen.

Cuando “El Mozo” estableció a los españoles en Yucatán después de dos intentos fallidos por parte de su padre Francisco de Montejo “El Adelantado”, ya que originalmente quiso fundar una “Ciudad Real” cerca de Chichén Itzá a principios de la década de los treinta del siglo XVI, aunque momentáneamente sus planes se frustrarían.

Los Montejo

Al llegar junto con sus tropas a la zona arqueológica conoció al gobernante Nacom Cupul, quien los recibió con los brazos abiertos. Por un breve período, mayas y españoles convivieron amigablemente, pero en realidad el caudillo tramaba matar al joven explorador.

Con base en la obra “Conquista y colonización de Yucatán” escrito por Robert S. Chamberlain, menciona que Nacom Cupul intentó asesinar al Mozo a sus espaldas con la espada que previamente había desenvainado para darle un golpe certero en su cabeza.

Francisco Montejo y Casa Montejo

Para su mala suerte, un guardia español que vio la agresión reaccionó inmediatamente, protegiendo al Mozo e interceptando el ataque. Los demás guardias españoles al escuchar los gritos de desesperación de su líder, se dirigieron a la escena del crimen frustrado y asesinaron al jefe maya.

El fraile Diego López Cogolludo refiere que el defensor y salvador del Mozo fue Blas González quien anteriormente también había rescatado al Adelantado de una posible muerte.

Solo cuando formó una alianza con Ah Kukum Xiú, el príncipe maya que gobernaba cerca de Maní, se les permitió a los españoles establecerse junto a los centros ceremoniales mayas abandonados que se conocían como “Ichcaanzihó” (rostro del Infinito) y “T’Hó” (cinco cerros).

Para apreciar lo complicada que puede ser la historia, cuando el príncipe Xiú se convirtió al cristianismo, “El Mozo” aceptó ser el padrino del gobernante maya en el bautismo, y el nombre cristiano que tomó el príncipe maya fue la del futuro fundador de Mérida: el halach uinic Ah Kukum Xiu se convirtió en Francisco de Montejo Xiú.

Ah Kukum Xiu

Tras el asesinato de Nacom Cupul, los soldados del Mozo atacaron a la población maya con la ayuda de los cacicazgos de las antiguas provincias Cochuah, Sotuta y Ekab por las diferencias políticas que tenían con los habitantes de Chichen Itzá. El genocidio y la conquista duró aproximadamente una década.

Los montículos y cerros de la extinta metrópoli maya ya mencionada se usaron para construir las primeras casonas residenciales. Eventualmente, el primer cuadro de la aquella nueva ciudad se convertiría en el Centro Histórico.

La razón del por qué El Mozo nombró Mérida a la capital se debe a que las construcciones prehispánicas del asentamiento maya les recordaron a los edificios romanos que estaban en la ciudad homónima de Extremadura, España.

¿Sabías que existen tres “Méridas” en el mundo?

La palabra “Mérida” proviene del latín “Emérita” (de quien tiene mérito por su traducción al español), primera nomenclatura de la ciudad fundada por los romanos 25 años a.C. en España. Su denominación completa y asignada por el Emperador Augusto y por sus soldados “Eméritos” era “Emérita Augusta” del imperio romano, siendo así la primera Mérida de la historia.

Mérida, Yucatán

Posteriormente, surgirían la Mérida de México que se fundó el 6 de enero de 1542, y la Mérida de Venezuela fundada por el explorador y conquistador español Juan Rodríguez Suarez el 9 de octubre de 1558. Al igual que su compatriota el Mozo, al apreciar los inmuebles del territorio conquistado recordó a las edificaciones de su natal Mérida.

Mérida, Venezuela

En pocas palabras, las “Méridas” de México y Venezuela se les bautizó así por la similitud arquitectónica que tenían con la Mérida española.

Mérida, España