Según la historia, en la cuarta expedición de los europeos por el golfo de Honduras descubrieron el cacao en el año de 1502. Cristóbal Colón halló una enorme canoa que tomando como referencia un informe de Fernando Colón, hijo del explorador, medía más de 40 metros de longitud.

La embarcación era mercante porque en su interior tenia artículos de cobre, vasijas, piedras de moler, granos, raíces y una especie de vino elaborado con maíz, alimento sagrado de los mayas. De acuerdo con la perspectiva de los exploradores, los mayas respetaban y cuidaban demasiado los granos que transportaban, ya que Fernando vio como todos los tripulantes se agachaban para recoger los que habían caído al suelo.

Las rarísimas “almendras” (desde la perspectiva de Colón) en realidad se trataban de las semillas de un árbol que para su desarrollo requerían de mucho calor y humedad.

En 1573, el naturalista y botánico sueco, considerado el creador de la clasificación de los seres vivos (taxonomía) nombró a dicho árbol con el nombre científico de “Theobroma cacao” en su obra “Species Plantarum”. Cabe destacar que la primera palabra de la nomenclatura traducido del griego al español significa “alimento de los dioses”. A partir de estas semillas, los indígenas preparaban la bebida que actualmente conocemos como chocolate.

  • ¿Dónde se cultivaba el cacao?

A mediados de la época preclásica (600-300 a.C.) si no es que desde mucho antes, los antepasados cosechaban el cacao en las costas del Pacifico, al norte de Belice, en las tierras bajas de Tabasco y en zonas húmedas donde llovía mucho, debido a que el tipo de tierra y las condiciones climatológicas ofrecían condiciones favorables para su crecimiento.

Los frutos del cacao crecen de manera directa en el tallo donde se alojan entre 30 o 40 semillas de forma almendrada. Además de darle uso a las semillas, los ancestros también le daban uso a la pulpa para preparar bebidas y comidas.

  • El cacao como bebida y presencia en las ceremonias mayas

Lo que se conoce hasta la fecha en cuanto a sus usos y elaboración del cacao en la cultura maya es gracias a las inscripciones jeroglíficas de los objetos cerámicos. Específicamente, en el labio de las copas hay epígrafes grabados que indican su utilización como “taza de cacao”. De igual manera, señalan los signos silábicos de “ka-ka-wa” que quiere decir “cacao” (kakaw) en maya y los distintos sabores del cacao: amargo y dulce, mezclado con masa de maíz y condimentado con chile.

Como cualquier otra bebida, el chocolate se preparaba con agua. Primero, los mayas tostaban las semillas, las pelaban y molían para posteriormente mezclarlo con el vital líquido y diversas especias. Para lograr un mayor espesor, a veces le agregaban maíz molido o masa de maíz.

En ocasiones en su preparación la espuma rebasaba del vaso, entre más espumoso era mayor aceptación tenía de los nobles al ser ofrecida a las deidades. Para lograr esto, los chocolateros batían el líquido o lo pasaban constantemente de un recipiente a otro, con base con algunas cerámicas pintadas.

Con el propósito de incrementar la cantidad de espuma, recurrían a emulsificantes naturales como la planta de “zukir”, bejuco endémico de la selva Lacandona. Finalmente, para darle un sabor más fuerte le añadían chile habanero.

El cacao era tan apreciado que se bebía en los enlaces matrimoniales, en rituales funerarios y en otras ceremonias. Igualmente, se les ofrendaba a los dioses. En las bodas, los padres de la futura esposa ofrecían chocolate a los padres de su futuro yerno y al mismo en cuestión, pues simbolizaba la prosperidad al ser una bebida de las altas clases sociales.

  • De semillas a monedas

Los mercaderes transportaban las semillas secas al centro de México donde igual era muy apreciada, sin embargo, esta región no contaba con un clima idóneo para su cultivo. Otro de los usos que se les daba era convertirlas en monedas, en la América prehispánica el cacao era un producto raro y precioso, motivo por la cual se convirtió en una especie de moneda en la época posclásica (909-1500 d.C.) para pagar productos y servicios.

Circularon 3 tipos de monedas: la semilla tal cual, la obsidiana (roca volcánica) y el cobre en forma de cuchillo hacha. Éstas estuvieron vigentes incluso después de la conquista de los colonizadores.

Inclusive, los mayas falsificaron las monedas de cacao al implementar una técnica de rellenado en la cáscara de la semilla con barro.

Sin dudarlo, la civilización maya estaba adelantada para su época, y un claro ejemplo fue el empleo que le dieron al cacao.

Fuente: Los mayas, una civilización milenaria (editorial de Nikolai Grube)