Ubicada en Tecoh y a 45 minutos aproximadamente del Centro Histórico de Mérida, se encuentra la Hacienda Oxtapacab que data del siglo XIX. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

El significado de la nomenclatura “Oxtapacab” es “el camino de ramón y miel” al derivarse de los vocablos mayas “óox” (ramón) y “kaab” (miel).

Los hermanos Juan y Hernán Berzunza fueron los primeros dueños de esta finca que se construyó en 1887, hasta que eventualmente quedó como único propietario al Sr. Hernán Berzunza. Por dedicarse al comercio, la habilitó como productora y maquiladora del oro verde yucateco. En su momento emitieron fichas, de las cuales en su reverso se puede leer la inscripción “Hacienda Oxtapacab y Anexas Juan Berzunza G.” que lo acreditaban como su dueño.

Foto: Sergio Montero

Posteriormente pasó a manos de la Sra. Consuelo de Berzunza quien más tarde la vendería al Sr. Jesús Rivero en 1977. Él prosiguió con la producción del henequén en la hacienda hasta 1983 cuando la Sra. María Eugenia Delbois de Martell se la adquirió.

Foto: Sergio Montero

La Hacienda Oxtapacab está conformada de casonas que rodean su gran plaza, la cual se conecta con una segunda plaza mediante de un acceso de dos pilones situados en el eje que lleva a la Casa Principal. En la segunda plaza se localizan la Casa de Máquinas, las bodegas y la empaquetadora. En otra zona está la Casa Principal y el huerto rodeado de vegetación.

Foto: Sergio Montero

La Casa Principal cuenta con un estilo arquitectónico ecléctico. Su pórtico con una corona neobarroca y corredores paralelos conducen a los exteriores del sitio. Por su parte, la Casa de Máquinas albergaba la maquinaria que desfibraba el agave yucateco.

En la actualidad, el inmueble henequenero se dedica al cultivo de cocos.