En varias películas hemos visto pueblos considerados fantasmagóricos por haber sido escenario de atroces sucesos. Yucatán tiene su pueblo fantasma conocido como “Misnebalam”, lugar repleto de actividades extrañas fuera del entendimiento racional y lógico de este plano.

El nombre de este antiguo municipio se deriva de los vocablos mayas miis (gato), nej (cola) y balam (jaguar), cuya traducción literal al español sería “la cola de los gatos del jaguar”. Se ubica a media hora del puerto de Progreso, en una desviación de la carretera en el kilómetro 15.

  • El auge del oro verde en Misnebalam

En sus años gloriosos era habitado por 170 personas, en su mayoría trabajadores del henequén por la hacienda que se encuentra en este lugar. El propietario fue Fidencio Gertrudis Márquez, hacendado de alto poder adquisitivo que conformó la comunidad henequenera. De las tantas historias que se narran de Misnebalam, se cuenta que un 22 de octubre de 1921, don Fidencio se dirigía como siempre a su finca, aunque ese día lo acompañaban un trabador y su hijo. El empleado fue interceptado por personas que los estaban espiando, estos sujetos amenazaron a Márquez con hacerle daño hasta que lo hirieron, huyeron tras su fechoría. Una versión dice que sobrevivió a pesar del ataque, y en otra perdió la vida tras un ajuste de cuentas.

  • El monje que merodea en las noches

Personas que han ido a explorar afirman haber visto a un monje durante las noches en la Iglesia Católica San Jorge de Capadocia que se encuentra en el pueblo. Porta una túnica en color negro, trepa en el techo de la capilla, abriendo los brazos a la par que emite voces extrañas, acompañado de ruidos y de luces que se encienden en el interior de los edificios cuando no hay servicio de electricidad, sólo postes que abastecían de energía eléctrica que ya ni funcionan.

  • La presencia que ocasionó que la gente abandonara el pueblo 

La historia que se conoce a nivel local y hasta nacional es la de un niño llamado Julián, en 2 ocasiones un programa televisivo dedicado al tema paranormal se adentró a Misnebalam para investigar sobre los extraños fenómenos que sucedían. De acuerdo con la leyenda, Juliancito como se le dice a este ente, era el hijo de una pareja trabajadora de la hacienda, lamentablemente, fue abusado por un peón cuando jugaba con su pelota. Tras el trauma que sufrió el infante, decidió acabar con su vida a los 9 años edad, colgándose en un árbol. Reportajes de televisión y publicaciones en medios impresos, relatan que las apariciones de este fantasma infantil fue el motivo suficiente para que los pocos habitantes que habían decidieran marcharse. Con base al censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realizado en 2005, la población era de 0 personas.

Por estar en completo abandono, se le bautizó como pueblo fantasma. Quienes han tenido la valentía de ir, aseguran haber vivido una experiencia que nunca olvidaran y que no repetirían. El tiempo no ha perdonado a las casas y construcciones que hasta la fecha siguen en pie, el monte ha invadido los que antes eran los caminos.

  • La iglesia gótica de Xcunyá

A tan solo 15 minutos del pueblo fantasma, se localiza el poblado de Xcunyá que también funcionó como hacienda productora de henequén y que cuenta con algunos vestigios arqueológicos. En su territorio está la Iglesia San Juan Bautista de estilo gótico por su arquitectura y pentagramas en las ventanas. En la fachada se puede apreciar un letrero, el cual dice la fecha en que probablemente fue construida: “SAN JUAN BAUTISTA XCUMYA DICIEMBRE 8 1919”.