Muy pronto estarás visitando y disfrutando de los hermosos sitios de Yucatán. ¡Te vamos a esperar! Y de nueva cuenta te diremos ¡Bienvenido y EXPLORE Yucatán! Mientras tanto, ve planificando tu itinerario con los destinos mágicos y bellos de las tierras yucatecas. Entre esos hermosísimos lugares, apunta en tu lista a Acanceh.

Ubicado a aproximadamente media hora de Mérida, en su momento los territorios del municipio pertenecieron a la jurisdicción (Kuchkabal) de los chakanes hasta antes de la llegada de los españoles y su posterior conquista en la Península de Yucatán. Su fundación se data que sucedió entre los años de 300 y 500 d.C. y fue a cargo muy probablemente de los Itzáes cuando migraron por primera vez del oriente al poniente del Estado, proviniendo de Bacalar y posteriormente fundar Chichén Itzá, T´Hó (en la actualidad Mérida) e Izamal. Incluso, albergó una gran parte de habitantes mayas debido a los yacimientos arqueológicos que están en la localidad.

Acanceh significa el “gemido o bramido del venado” por derivarse de los vocablos mayas “acan” (quejido) y “Ceh” o “Ceeh” (venado).

En la época del Preclásico Medio y Tardío (700 a.C.-250 d.C.), este sitio tuvo una gran importancia por mantener continua comunicación con Mayapán, Dzibilchaltún y Oxkintok.  Su número población tuvo incremento durante el Período Clásico (250-1000 d.C.) y hubo un descenso en el Período Posclásico. De acuerdo con investigaciones arqueológicas, se estima que el lugar cuenta con una superficie alrededor de los 3 kilómetros cuadrados. De las 300 construcciones registradas, se tienen registros que fueron construidas en el Período Clásico Temprano, entre los siglos V y VI d.C., sin embargo, con base a otras fuentes se cree que su ocupación fue más tardía. Las más importantes o las más conocidas son “La Pirámide” y “El Palacio de los Estucos.

La Pirámide situada en la calle 21 x 20 y 16, es una estructura que mide 11 metros de altura. Una de sus capas fue expuesta y se pudo observar que decoración original consistía de mascarones de estuco en ambos lados de las 4 escalinatas construcción, dando en total 8 mascarones los cuales representaban a los antiguos dioses mayas. Está conformada por 3 cuerpos escalonados sobre una superficie de 32 metros por lado. Los estilos arquitectónicos de las piedras de La Pirámide están labradas al estilo Puuc.

Por su parte, el Palacio de los Estucos localizado en la calle 18 x 25 y 27, posee 50 metros de ancho y 6 metros de altura. Fue edificado en el Período Clásico Temprano (100-350 d.C.), presenta un elaborado friso ornamentado en estuco con motivos de animales como murciélagos, aves de rapiña y ardillas que fueron interpretados como simbología de interacción entre las culturas del Altiplano Central como la teotihuacana y los mayas, permitiendo la probable teoría de que Acanceh fue una colonia de Teotihuacán en la zona norte maya de Yucatán. Su estilo decorativo es dificultoso por tener elementos decorativos y una serie de piedras talladas que recuerdan a las reminiscencias teotihuacanas, afirmando aún más que fue un enclave teotihuacano.

Además de las zonas arqueológicas de Acanceh, otro de sus atractivos es la Parroquia de Nuestra Señora de la Natividad ubicada a un costado de La Pirámide, se trata de un ex convento donde se venera a la virgen de Guadalupe construido en el siglo XVI. En el parque principal, podrás observa una estatua de un venado, haciendo honorificarían al nombre de este poblado.

¿Qué más ver?

Si quieres exploras más rincones de Yucatán, a media hora de Acanceh se localizan los pueblos de Cuzama y Homún, conocidos por sus múltiples cenotes azulados en sus alrededores. Otra opción que te podemos darte es que te dirijas a Mayapán, tan solo te llevará veinte de minutos de traslado para llegar y poder explorar este yacimiento donde los Cocomes construyeron edificios de réplica de Chichén Itzá porque una parte de este linaje se separó de los Itzáes y fundaron dicha ciudad maya.

Foto: travel4brews