Mostrando su talento a través de las artes pictóricas y plásticas, Guillermina Costa Arrigunaga o mejor conocida simplemente como Guille Costa, es una pintora apasionada y amante de la vida con quien tuvimos la oportunidad de platicar de varios temas relacionados con su carrera artística.

Su primer contacto con el arte sucedió cuando tenía 6 años edad al pedirle a sus padres que la inscribieran en clases de pintura.

“Me encantaba asistir a las clases de pintura porque perdía la noción del tiempo, jamás era suficiente. Recuerdo mi libreta de dibujo y estar pintando unas manzanas que estaban sobre la mesa a lápiz, pues estaba aprendiendo a dibujar la luz y las sombras. Mis primeras maestras fueron Cecilia y Bertita Bolio, excelentes pintoras y profesoras”, nos comentó.

Como todo artista plástico, progresivamente ha evolucionado. Hoy en día, su estilo se centra en el modernismo, el cual, si somos observadores, existe un sub-estilo dentro del modernismo que es la abstracción lírica, estilo donde se especializa, ya que abarca la estética, el simbolismo, los movimientos, los colores fuertes y puros, el dinamismo y la geometría.

Para Guille, la pintura es su pasión debido a que mediante ésta puede transmitir sus emociones, sentimientos y esencia, pero, sobre todo, mostrar su amor por la vida.

“La pintura siempre ha estado en todos los momentos de mi vida. Con ella he crecido y aprendido, me ha mostrado que, por medio de la disciplina, actitud y amor, puede convertirse en tu más grande aliada”, nos dijo.

La artista visual ha sido influenciada por diversos pintores extranjeros y nacionales. En su infancia amaba a Claude Monet, disfrutaba ver sus cuadros, en especial “El Puente Japonés” por haber logrado el manejo de la iluminación con muchísimas manchas de colores, dando un resultado impresionante y bello, literalmente.

Después quedó fascinada con Frida Kahlo, a quien admira demasiado. A pesar de que fue una mujer que sufrió bastante, era tan fuerte que en sus peores momentos siempre tuvo a la pintura que le ayudaba a salir adelante. En su opinión, hay una frase de la pintora mexicana que le encanta y que define muy bien lo anterior descrito: “Pies para qué los quiero, si tengo alas para volar”.

Asimismo, le gusta mucho Pablo Picasso y Salvador Dalí por romper con las ideas tradicionales de proporción y perspectiva. Sin embargo, le súper fascina Jackson Pollock al no seguir con lo establecido porque para él lo más importante era la exploración propia antes que retratar el mundo, idea que tiene un gran valor para ella.

Los magníficos murales pintados por Guille pueden apreciarse en la Galería Arte1010, en la exposición itinerante colectiva “Mural en Azules” que ha recorrido toda la República Mexicana, que actualmente está en la galería WTC en Boca del Río, Veracruz, hasta el 14 de junio. También pueden verse sus pinturas en el restaurante ISH TA BAI en Mérida. Además de pintar cuadros hermosos, realiza esculturas, y pinta a mano abanicos, sombreros y bolsas personalizadas, los cuales puedes ver en sus redes sociales.

El mensaje que busca transmitir a través de sus obras son la fuerza del color y el movimiento de las formas, que combinadas logran una sincronización que le dan una vibración a cada mural. Igualmente, busca emitir positivismo, alegría, balance, armonía, intensidad y amor a la vida.

Para finalizar, aconseja a las personas que están iniciando en el mundo de la pintura que no lo abandonen. La práctica hace al maestro, que siempre estén seguros de su arte porque lo que tú pintas, nadie más lo va realizar como tú. Si a ti te gusta y te llena de grandes satisfacciones, que no te importe lo que opinen los demás, con estas cualidades estás del otro lado. Enjoy!