A tan solo 15 minutos aproximadamente de distancia del poblado de Tecoh, se encuentra la Hacienda Itzincab Cámara que fue construida en el siglo XVII encima de un yacimiento arqueológico que preserva algunos vestigios prehispánicos. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

Su nomenclatura está conformada por la palabra maya “Itzincab” que significa “hermano de la tierra” por derivarse de los vocablos mayas “íits´in” (hermano menor) y “kaab” (tierra), mientras que “Cámara” es el apellido de su antiguo dueño, ya que en su momento se emitieron monedas que en su reverso tenían la inscripción “Camilo Cámara” que lo acreditaban como su propietario alrededor de 1888.

De acuerdo con su pasado histórico, la estancia la adquirió Camilo G. Cámara aproximadamente en 1860. En 1910, el inmueble pasó a manos de su hijo, Gonzalo Cámara Zavala, quien estableció un colegio rural en la hacienda, siendo una de las primeras escuelas de la zona.

La fachada de la finca está conformada por 3 arcos torales y pilares de piedra con dinteles que datan del siglo XIX. Su estilo arquitectónico en la casa principal rememora a las espadañas de la época colonial. A un costado de la casona se localiza “El cuarto del patrón”, una habitación con espacios amplios que te invitarán a relajarte. Desde ahí puedes apreciar el jardín y el corredor que se conecta con el antiguo oratorio del núcleo principal habitacional.

Gracias a un arco labrado en piedra deja entrever la temporalidad del oratorio, donde se encuentran murales en lo que alguna vez albergó al nicho. En la parte sur hay vestigios como una cruz de piedra y una espadaña que alguna vez pertenecieron a una capilla.

En la actualidad está habilitada como un hotel que cuenta con cómodas recámaras, piscinas, jardines y diversas salas.