A tan solo 10 minutos del Centro Histórico de Mérida y cercana a la Hacienda San Antonio Kaua, se encuentra la ex Hacienda San Diego Azcorra que data del siglo XIX. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera durante los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

Debido al crecimiento urbano quedó dentro de la capital yucateca, específicamente en la Colonia del mismo nombre de la construcción, situación que se repitió con su homóloga, la Hacienda San Antonio Kaua.

Su casa principal se declaró sitio patrimonial entre 1870 y 1972, época en la que Manuel Cirerol y Canto era Gobernador de Yucatán y dueño de la estancia henequenera. En el pasillo principal y a un lado de la puerta que llevan a las habitaciones, se localiza una placa que tiene grabado el siguiente mensaje:

“La necesidad de preservar este inmueble de indiscutible valor arquitectónico, histórico y ambiental, conservado con gran respeto e interés por sus propietarios, fue determinante para que la autoridad municipal lo declare: Sitio Patrimonial del Municipio de Mérida, para el disfrute y conocimiento de las generaciones futuras. Ayuntamiento de Mérida 1995-1998. Fauady”.

La principal característica de la antigua finca son sus arcos de estilo moriscos en la entrada principal y sus escalinatas hechas de piedra en forma de “A” que se conectan con el segundo piso de la edificación, que permiten visualizar los fraccionamientos y colonias aledañas.

A lo largo de su historia, ha tenido diversos propietarios. Por tan solo mencionar algunos son Raymundo Cámara Palma, Quintín Canto, Rómulo Canto, Raúl Humberto Cant Hernández y María del Carmen Hernández de Canto, Jorge Wílbert Hernández y María del Carmen Hernandez (viuda de Canto), Perla Rosa Escoffié Martínez de Canto y Carlos Curi Nacif

En la actualidad, el recinto alberga a una cafetería y una galería de arte.