Cercana de la Reserva Ecológica de Cuxtal y a 20 minutos de distancia del Centro Histórico de Mérida, se encuentra la Hacienda Santa Cruz Palomeque que data de 1640. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

Su nomenclatura se debe al apellido de uno de sus antiguos propietarios de la Vera Cruz y Palomeque, José María Palomeque.

En sus inicios funcionó como monasterio que albergó a padres franciscanos en la Casa Principal. Posteriormente se volvió en una estancia de cultivo, pero cuando comenzó a producirse el denominado “oro verde” en Yucatán se convirtió en una finca henequenera hasta que, a fines del siglo XX retomó su actividad agrícola. Actualmente está habilitado como un hotel.

La Casa de Máquinas construida a finales del siglo XVIII es la edificación más antigua e importante de la hacienda. Debido a su amplitud en sus inmediaciones está un bar, una gran sala y zona de recepción.

En la Casa principal hay varias habitaciones acogedoras que reciben todos los días a turistas nacionales y extranjeros en su visita a Yucatán.

Por su parte, la Capilla edificada a mediados del siglo XX continúa funcionando al recibir pequeños grupos de personas en ceremonias religiosas. Cuando el huracán Gilberto azotó a la ciudad en 1988, ésta fue un refugio, aunque lamentablemente su techo sufrió severos daños, ocasionando que se derrumbara meses después. Se edificó una nueva iglesia en el poblado, sin embargo, los lugareños le tenían demasiado cariño a la capilla, por lo que recibió trabajos de restauración.

Asimismo, se localiza una terraza con losas de piedras y columnas que se conecta con una piscina para que los huéspedes puedan refrescarse y relajarse. Incluso, se ubica otra piscina en las orillas de una Palapa. En sus alrededores se exhibe maquinaria antigua.

Entre otros servicios que brinda la hacienda son un restaurante con comedor ubicado en la Casa de Máquinas y una zona de spa en otra parte del hotel. Incluso, cuenta con un cenote artificial que puede ser visitado por toda la familia al no ser muy profundo, una tienda de artesanías y una cancha de fútbol.

Si quieres realizar algún evento social, la Hacienda Santa Cruz posee lugares espaciosos para que se celebren ahí.