Perteneciente al poblado de Sacalum y a una hora aproximadamente de distancia de Mérida, se encuentra la Hacienda Yunkú que data del siglo XVII que tuvo su máximo apogeo en el siglo XX. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

El significado de la nomenclatura “Yunkú” es “el nido del señor” por derivarse de los vocablos mayas “yuum” (señor) y “k´u´” (nido).

Antiguamente funcionó como estancia ganadera hasta que cambió su giro comercial cuando comenzó a producir el “oro verde yucateco”, el henequén.

Sus primeros dueños del que se tiene conocimiento son Avelino Montes, Enrique Muñoz Aristegui y el Banco Peninsular Mexicano. En 1913, Avelino y Enrique conformaron la sociedad llamada “Negociación Agrícola S.A.”. Sin embargo, a finales de los años veinte el señor Muñoz la abandonó, por lo que su lugar fue ocupado por Fernando Montes Molina.

A mediados de la década de los treinta, Avelino dejó el grupo. A principios de los años cuarenta, la Negociación Agrícola S.A. se separó se la sociedad, dejando como único propietario del inmueble a Fernando, aunque a finales de dicha década, Avelino adquiere la finca.

El sitio está conformado por 3 edificaciones, las cuales son: la casa principal, la casa de máquinas y la casa del administrador, edificados entre 195 y 1908. Su estilo arquitectónico se diferencia de las demás haciendas al no adoptar la arquitectura ecléctica y optar por estilos modernos de aquellos tiempos.

Actualmente está habilitado como hotel que cuenta con una piscina rodeada de frondosos árboles, zona de descanso con hamacas y un hermoso y azulado cenote.