Ubicada 15 minutos del Centro Histórico de Mérida, se encuentra la Hacienda Misné que data del siglo XVIII en el fraccionamiento del mismo nombre. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

En la foto Nicolas Urcelay Alonzo y Josefina Castro Alonzo

El significado de la nomenclatura “Misné” es “la cola de gatos” al derivarse de los vocablos mayas “mis” (gato) y “nej”, “neej” (cola).

En la foto los niños José Nicolás, Martha Josefina y Carlos Alberto Urcelay Castro

Originalmente funcionó como una estancia maicera-ganadera en el siglo XVIII hasta que en el siglo XIX cambió su giro comercial cuando el cultivo del henequén estaba predominando en territorio yucateco. Al dejar de producirse el denominado “oro verde” yucateco, la finca quedó abandonada por un tiempo, pero luego pasó a manos de inversionistas en 2004 quienes se encargaron de su rescate y remodelación para dar lugar a un hotel en 2007 que todavía sigue funcionando.

En sus diversas construcciones se aprecia un estilo arquitectónico colonial español y francés como en su casco restaurado, combinados con características de la arquitectura gótica en los arcos de la Casa Principal.

Cabe recalcar que en el siglo XX la Casa Principal era el hogar de Nicolás Urcelay, cantante yucateco conocido como “El Caruso Yucatanense”, sobrenombre asignado por el prestigiado escritor José Díaz Bolio. Tuvo la oportunidad de presentarse en la Casa Blanca ante el entonces Presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman.

Además de funcionar como hotel, cuenta con un restaurante, spa, alberca y zonas arboladas, escenarios perfectos para realizar sesiones fotográficas o eventos y reuniones sociales.