Algunos de los dioses mayas están relacionados con la deidad de la muerte y seres supremos conocidos como “Los Señores de Xibalbá” que, con base en la mitología maya, habitaban y regían el inframundo maya. Por ese motivo, se les asociaba con el dios de la muerte, siendo el principal el dios “F”, deidad de los sacrificios, la guerra y la muerte violenta.

Dios F

En algunas ocasiones se veía el vínculo con el dios “E”, deidad del maíz, quien es su oponente porque representa la vida, ya que de acuerdo con el Popol Vuh la humanidad fue creada a partir de los granos. De igual manera, el dios “B” de la lluvia contribuía al sostenimiento de la vida, aunque a veces representaba un peligro al volverse un cómplice de la muerte.

Dios E

El mayista británico Eric S. Thompson considera que el dios “F” del investigador alemán Paul Schellhas, vinculado con los sacrificios, en realidad se trataba de dos dioses a los que nombró como dios “Q” y dios “R. El primero mencionado portaba adornos de la muerte con escenas violentas que vendría siendo el equivalente de Xipe; glifo que tiene el número 10 y frente a éste se posiblemente está el “ojo de la muerte”.

Dios B

Por su parte, el segundo era benevolente y posiblemente estaba relacionado con el maíz.

Asimismo, el dios de la muerte tenía una conexión con los siguientes signos: K’an (maíz, semilla), Ik´, iik’ (viento), cauac, kawak (lluvia, tormenta, tempestad), kaban (mundo, tierra) y kin (sol, día).

Incluso, los animales contaban con una relación con dicha deidad como lo son la lechuza o búho cuya cabeza se sustituía con la calavera del dios como se aprecia en las páginas XVIII-C2, XIX-Cl, XX-Cl del Códice Dresde; el pájaro moan (muan), una especie de falcón (spizaetus tyrannus), símbolo y sirviente de la muerte que en algunas ocasiones encima de su cabeza se encontraba el jeroglífico cimí (muerte), mientras que el perro a menudo era representado descendiendo del cielo con una antorcha encendida que simbolizaba el relámpago que provoca la muerte.

Código Dresde

Según Alfred M. Tozzer y Glover Morrill Allen, los sacerdotes que portan máscaras en las páginas XXV-a y XXVIII-a del Códice Dresde, cargaban en sus espaldas a distintos dioses que estarían disfrazados de perros, quienes actuaban como guías hasta el otro mundo de años (tunes) terminados.

Las anteriores representaciones ya mencionadas de la deidad de la muerte en los códices mayas tienen un carácter ritual, esotérico y profético, debido a que indicaban a los sacerdotes en cómo y cuándo realizar sacrificios y ofrendas tomando como referencia los libros sagrados. Igualmente, recalcaban las posibles fechas de diluvios y de acontecimientos importantes como sequias, plagas, enfermedades, hambruna, mortandad, etc.

Fuente: Costumbres funerarias de los antiguos mayas (Alberto Ruz Lhuillier)

Código Dresde