A tan solo 30 minutos de Mérida y a 20 minutos del Puerto de Progreso, se encuentra la zona arqueológica de Dzibilchaltún (“lugar donde hay escrituras sobre las piedras planas” por su traducción al español) considerada como una de los sitios arqueológicos más antiguos de Yucatán.

En ella se preservan diversas construcciones prehispánicas que datan de distintas épocas. En su momento fue habitado por 20 mil mayas durante el período Clásico Tardío (600-900 d.C.).

A lo largo de su historia ha sido visitada por exploradores. Antes de la Segunda Guerra Mundial el arqueólogo estadounidense Wyllys Andrews IV acompañado de George Stuart, de la National Geographic Society, la exploraron.

Después, a finales de la década de los cincuenta Andrews regresó junto con un equipo de investigadores de distintas universidades y corresponsales de National Geographic Society, quienes exploraron Dzibilchaltún bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología a Historia (INAH). En esa ocasión visitaron el cenote Xlacah y restauraron el Templo de las Siete Muñecas.

Por su parte, el arqueólogo mexicano Rubén Maldonado Cárdenas hizo lo propio al explorarla a finales de la década de los noventa. Junto con su equipo conocieron las edificaciones de la Plaza Central.

La antigua urbe maya preserva 12 sacbés (caminos blancos) que se conectan con los asentamientos prehispánicos y el Cenote Xlacah.

A continuación, te compartimos datos interesantes de los edificios de Dzibilchaltún que son apreciadas por turistas nacionales y extranjeros.

– El Templo de las Siete Muñecas –

Es el escenario de los equinoccios de primavera y otoño cuando los rayos del sol se sitúan en su entrada, dando como resultado un fenómeno inigualable durante los amaneceres.

Su nombre se debe a que en su interior se encontraron 7 figurillas humanas de cerámica durante las excavaciones en los años cincuenta, las cuales están exhibidas en el Museo del Pueblo Maya del sitio arqueológico.

Su arquitectura consiste de una base cuadrangular, escalinatas en sus 4 lados y un templo techado con accesos en el oeste y este. El Templo de las Siete Muñecas se conecta con el cenote Xlacah mediante un sacbé principal.

– Estructura 38 –

Es una edificación pequeña que probablemente fue la primera en contar con una bóveda. Este complejo habitacional con grandes metates sirvió como santuario. Se estima que se construyó en el Período Temprano (600-1000 d.C.).

– Templo Parado –

La estructura 57 o Templo Parado es una construcción que ha sido preservado desde 1941. Su estilo arquitectónico temprano posee destellos del estilo Puuc.

– Capilla Abierta –

Cercana al cenote Xlacah y localizada en la explanada central está la Capilla Abierta que data del siglo XVI (1592), construida luego de la conquista española, la cual funcionó hasta el siglo XVII.

Se desconoce porque no se destruyó, ya que cuando los colonizadores se apoderaron de los territorios mayas destruyeron sus altares para construir en su lugar iglesias católicas. Esta capilla cuenta con un altar, atrio, sala sacerdotal donde se adoctrinó a los indígenas, y un arco de medio punto.

– Cenote Xlacah –

A pesar de no ser un inmueble prehispánico por obvias razones, no se puede negar la importancia del Cenote Xlacah, debido a que surtió de agua a los antiguos pobladores de Dzibilchaltún.

En sus 45 metros de profundidad se hallaron diversos objetos que se lanzaron a manera de ofrenda, los cuales se exhiben en el Museo del Pueblo Maya, ubicado en la zona arqueológica.

Además, este espacio cultural exhibe antigua maquinaria maya, monedas que circularon en las haciendas, armamento español, entre otros.