El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre una de esas representaciones podemos mencionar al “Sak´” (sac, zak, zac) cuyo glifo significa “tormenta blanca” mientras que su simbolismo representa a la “luz”, “rana”, “norte” y “3 flores”. Con base en la astrología maya, las personas nacidas del 11 de febrero al 2 de marzo pertenecen a este símbolo zodiacal. De acuerdo con el calendario maya Haab, es el onceavo mes de dicho sistema de tiempo cronológico.

La gente que nació con este horóscopo son personas de confianza que arreglan problemáticas al fascinarles enfrentarse a retos, al igual que les gusta dejar todos sus pendientes arreglados. Por estar vinculado con la rana, su animal tótem, son flexibles al adaptarse ante cualquier circunstancia y no permanecer en su zona de confort al explorar distintos lugares.

Gracias a su determinación, si se proponen realizar algo lo cumplen fácilmente al ser excelentes planificadores. Aprovechan las primeras horas del día, pues en ese período son más productivos, reflexionan y piensan en esos instantes.

Este signo zodiacal se siente sumamente cómodo en su “propia piel”, es decir, no tienen miedo en arriesgarse en intentar nuevas aventuras, a comparación de otros signos que les temen a los cambios. Aceptan con los brazos abiertos las nuevas vivencias que se avecinan en su día a día.

Constantemente se motivan así mismos para intentar cosas nuevas y no caer en la repetitividad de su rutina.